domingo, 29 de abril de 2012

BURBUJAS DE ESPUMA


                                                                BURBUJAS DE ESPUMA

Burbujas de aire
que salen de la pila mientras lavas la ropa con esmero
y la restriegas contra el lavadero y las manchas desaparecen
y las pompas de jabón suben hasta cierta altura
para bajar y explotar al instante.

He visto tanto y he pasado
por aventuras y desventuras
que me parece mentira donde estoy.
En cada cruz se afronta un dolor
y cuando se soporta, pasa y queda atrás,
mientras vas liviano hacia delante.

Adiós, Adiós a las armas
que desangran a los pueblos
y a favor de los preservativos junto a otros medios
de contracepción que moderen 
la población mundial sin riesgos.

El cultivo intensivo de los transgénicos
pone el peligro a éstos. No al monocultivo
y sí a la diversidad de genes alimentarios.

No parece que haya disculpas suficientes
para alcanzar la paz entre los hombres.
Sólo las desigualdades son motivo de conflictos encubiertos
en dicha desigualdad y en la confrontación
de derechos y deberes morales o físicos.

Sube en mi tren y te llevaré por parajes inimaginables.
El cielo cambia de tonalidades y tú te enamoras 
desesperadamente de mí.
Qué esperas para darme un beso en la boca
mientras una sonrisa ilumina tu cara y tus pupilas se abren de par en par
a los placeres de la recreación de los colores
y las estaciones se suceden en los vagones,
según la marcha del tren hacia su destino.

Ayer fue tu Amor en grande.
Ayer quise estar contigo,
volviendo de pescar peces azules en medio de las olas.
Hoy puse anzuelos a las pasiones para retener tu Amor.
Hoy pienso que no querré volver al nido que hicimos
para cebar de pescado nuestras pequeñas gaviotas;
que cuando alcancen sus alas la fuerza para volar
irán lejos en busca de alimento que el mar les procure.

Nadie ha visto tu figura
al trasluz de una vela.
Nadie ha besado tus labios como yo.
Nadie ha reído hasta llegar a tu corazón de fiesta.
Nadie te ha amado tanto como yo.
Quiero danzar la imagen del cielo sobre tus ojos.
Quiero cantar una canción que te llegue al alma.
Quiero rozar tu mente para dejarte mi huella.
Quiero en suma seguir tu camino (como los polluelos a su madre).


                                                          CARLOS JIMÉNEZ HIDALGO  28-4-2012  TOCINA



lunes, 12 de marzo de 2012

Creo en ti

                                                          Creo en ti

   Creo en ti,en lo que representas,en lo que vales.          
   Veo las estrellas y las confundo con tu larga cabellera.
   Veo el Sol y con él tus pupilas.                                       
   Veo la Luna y es el espejo en que se mira y refleja tu cara.
   Veo un agujero negro y lo asimilo a tu sonrisa y tus labios
     son los bordes del mismo.

La violencia,venga de dónde venga es gratuita
y permite agredir sin conciencia de riesgos provocados a las victimas
y muchas veces sólo hay la repulsa de aquellas,
pero sin castigo asumido.

La luz que me dabas era intensa y fuerte
se dirigia veloz desde tu cara a mis pupilas
que recogian con avidez
todo el calor que desprendían sus rayos.

Tú enfrente mía,a mi lado.
Arriba y abajo.
De pie y acostada.
Siempre tú,conmigo.

Siento como caricias
el agua que resbala sobre mi cara,
y deja un frescor matinal que me despeja.

Hoy como ayer,
fue en nuestra casa,
que cada día es más nuestra
y nuestros hijos creciendo rápidamente
mientras pasa el tiempo en nuestros recuerdos.

Los versos componen una poesía
y éstas son los hijos que no tuvimos
y que disfrutamos cada día que los leemos.

Vamos cantando coplas encima de jumentos,
camino del trabajo
 mientras el Sol nos cae sobre nuestros sombreros
 que nos quita el calor de lo alto
,mientras un cantarillo de agua nos calma la sed.

No quiero que me dejes una vez más
y el silencio avance por entre los limoneros
y cubra toda la casa.
Yo con mis dudas y tú con tus problemas.
No podremos ponernos de acuerdo.

Pueden pasar muchos años pero no te olvido,
me cuesta trabajo hacerlo.
Pero por mi bien debo soltar lastre
y navegar hacia mar abierto,
dónde se encuentra uno consigo mismo y su soledad
junto a gaviotas y delfines.

                                                         
                                                                  Carlos Jiménez Hidalgo   12-03-2012 Tocina  (Sevilla)